Sobre mi
Sobre mí
Llevo más de veinte años enseñando a escuchar el cuerpo. El mío me enseñó a hacerlo de verdad.
Soy Diana González. Vivo en Bogotá, soy mamá de Lucía y Salvador, y dirijo Happy Yoga Nutre.
Acompaño a mujeres en los momentos en que el cuerpo cambia las reglas: el ciclo que duele, el postparto, la perimenopausia, el cansancio que no cede. Lo hago desde el Kundalini Yoga, la terapia somática, el ayurveda y la cocina. No como disciplinas separadas, sino como un solo sistema de escucha.
Creo que las experiencias uterinas vividas con conciencia son la puerta de entrada al camino espiritual de la mujer. Esa es la raíz de todo lo que hago.
El cuerpo siempre está hablando
Perdí a mis papás siendo niña y adolescente. A mi mamá, a los trece años, después de cinco años de cáncer de seno. Crecí agarrándome muy fuerte de la mano de mis tres hermanos.
Desde muy pequeña quise entender por qué enfermamos. Esa pregunta me llevó, en mis primeros veintes, al Tamalpa Institute en California, a aprender con Anna Halprin. Ella descubrió su propio cáncer en un dibujo y lo atravesó a través del movimiento. Vivió hasta los 101 años.
Estudié ciencia política y cooperación internacional, y trabajé varios años en el sector público. Esa mirada no se fue.
El cuerpo de una mujer vive dentro de una historia, un linaje y un país.
Ser mamá me despojó de los disfraces
Ser mamá abrió de par en par la caja de Pandora y me despojó de todos los disfraces que había coleccionado. Fue quedar absolutamente expuesta. Y en esa exposición encontré infinitas pistas para volver a mí.
Embarazada de mi segundo hijo me formé como profesora de Kundalini Yoga, y en 2011 nació Happy Yoga. Ahí llegaron el embarazo, el doulaje, el útero, lo sagrado femenino y la cocina, a darme un campo exquisito donde bailar. Durante años formé doulas y profesoras de yoga prenatal y postnatal, y acompañé a muchas mujeres a parir, a criar y a volver a su cuerpo.
Jime
En 2023 a mi hermana Jime le diagnosticaron un tumor cerebral. Tenía 38 años, la misma edad a la que enfermó mi mamá. Murió en marzo de 2025.
El duelo me desmanteló. Llegaron el burnout y la fatiga adrenal. La identidad de la yogui tranquila, la que sabe y la que sostiene, se quebró. Y ahí entendí algo que llevaba años enseñando sin haberlo vivido del todo:
El saber no alcanza cuando el sistema nervioso está en supervivencia.
Hoy estudio y enseño la salud del sistema nervioso desde adentro, desde mi propio proceso. Antes de cualquier práctica me pregunto: ¿este cuerpo se siente seguro? Porque el cuerpo se regula cuando se siente seguro. Y desde esa seguridad, todo cambia.
Comer desde la escucha
Fui vegetariana doce años. Esa comida me sostuvo en un momento de mi vida, y la enseñé con amor en Sé Vegetariano. Pero el cuerpo cambió, y el duelo no me dejó seguir sosteniendo una etiqueta.
Hoy como y enseño desde otro lugar: la escucha. No hay una verdad universal sobre cómo comer. Hay una verdad propia, que se escucha, y que cambia con el ciclo y con la vida.
Mi práctica es el automaternaje, y mi botica, la comida.
Foto: María Helena Matallana
Cómo acompaño
Cuatro cosas que sostienen todo lo que hago, en grupo o a solas contigo.
Primero, el sistema nervioso
Sin seguridad no hay receptividad. Empezamos por ahí.
El síntoma es un mensajero
No un enemigo que hay que silenciar.
Lo cíclico es lo sano
Trabajamos con tu ritmo, no contra él.
Escucharte, no obedecer una lista
Te enseño a leerte, y llevo lo que tu cuerpo pide a tu plato.
Mi formación
La raíz de lo que hoy enseño.
- ORIGENPolitóloga, con especialización en Cooperación Internacional
- 2000 – 2002Terapeuta en artes expresivas, proceso Tamalpa Vida/Arte · Tamalpa Institute, California
- 2010Psicología transpersonal · SASANA
- 2011 – 2013Profesora de Kundalini Yoga, formada por Hargobind Singh y Hari Dev Kaur, certificada por el Kundalini Research Institute (KRI)
- 2014Doula y Educadora en Salud Materna. Desde ese año, formadora de doulas y profesoras de yoga prenatal y postnatal
- 2024Autora de La Cocina Feliz
- HOYEstudio continuo de ayurveda y de salud del sistema nervioso: teoría polivagal y trabajo somático
Canté muchos matrimonios como contralto de un coro, y tuve una banda de covers de rock donde me enamoré del papá de mis hijos. La música sigue siendo uno de los grandes tesoros de mi vida.
Si algo de esto resonó contigo, te invito a conocer cómo podemos caminar juntas.
Y si quieres leerme, escribo cartas en Substack →