La mujer que descansa

Una vez al mes · Bogotá

La mujer que descansa

A veces el cuerpo se endurece para sobrevivir. Esta práctica es una invitación a soltar esa armadura.

Habitamos un mundo que constantemente empuja al cuerpo femenino a tensarse: a producir, sostener, adaptarse, resistir, permanecer alerta.

Quiero mi cupo

Diana González sentada en la práctica, frente a una obra de Luz Lizarazo
La armadura

Cuando la tensión se vuelve personalidad

Muchas veces esa tensión deja de sentirse como tensión. Se vuelve personalidad. Forma de vivir. Forma de amar. Forma de protegernos.

La mandíbula apretada.
El pecho contenido.
La pelvis desconectada.
La respiración corta.
El cansancio que ya parece normal.

La práctica

Recordar cómo se siente estar segura

Te invito a una práctica para el sistema nervioso, la química del cuerpo, las hormonas, la respiración y la energía vital. Un espacio donde el organismo pueda empezar a suavizarse.

A través de movimiento, respiración, Kundalini Yoga y descanso profundo, iremos soltando poco a poco las defensas que el cuerpo ha construido para sobrevivir.

Mujeres sentadas en círculo durante la práctica
El espacio

Rodeadas por las obras de Luz Lizarazo

Practicamos entre sus poderosas creaciones: cuerpos que evocan memoria instintiva, territorio simbólico, fuerza salvaje, deseo, intuición y la naturaleza femenina que aún intenta hablar debajo de las capas de control.

La práctica frente a una obra de gran formato de Luz Lizarazo

Los detalles

Próximo encuentro: jueves 8 de octubre

Una vez al mes, un jueves · 6:30 p. m.

En el estudio de Luz Lizarazo, Bogotá

Cupos contados, para que quepamos con calma

$60.000

Te espero

Si tu cuerpo lleva rato pidiendo pausa

Escríbeme y te guardo tu lugar.

Quiero mi cupo